logo comunidad madrid

logo UE

Paisaje lleno de historia

La variedad paisajística que ofrece el Parque está muy ligada a los usos tradicionales que se han desarrollado, y continúan realizándose, en la comarca en la que se ubica. La actividad agrosilvopastoral en dehesas ha sido muy importante en la economía tradicional de la zona, a la vez que un elemento humano con gran influencia en la configuración actual del paisaje. En el Parque existen dos tipos de dehesas, las de Fresno (Fraxinus angustifolia), que albergan pastizales muy ricos, debido a la humedad edáfica de las áreas donde se desarrollan y las de Encina (Quercus ilex subsp. rotundifolia) con pastizales más pobres. Tradicionalmente, la cría de ganado vacuno ha sido la actividad más extendida en estos medios.

pinares2Otro uso que tuvo gran importancia en la economía local e incidió notablemente en el paisaje, hasta la llegada de los combustibles fósiles, fue la extracción de leña y carbón para el abastecimiento de los pueblos de la zona centro, incluida la ciudad de Madrid.

Las plantaciones forestales de coníferas efectuadas en los años 40 y 50 de siglo pasado, especialmente en las laderas de la sierra, introdujeron una gran modificación en el paisaje de este entorno, pues gran parte de ellas se realizaron en zonas deforestadas, en lugares donde la vegetación potencial corresponde a robledales de Melojo.
Respecto al reparto de la propiedad del terreno, en el momento de la promulgación de la Ley de creación del Parque, la distribución era de un 65% perteneciente a particulares; 22% de la Comunidad de Madrid (vías pecuarias, montes, etc.); 7% del Estado (Ministerio de defensa y carreteras) y 6% de los Ayuntamientos. Con posterioridad, se ha seguido una política de adquisición de fincas en los lugares donde esto ha sido más necesario (Cañacerral, Los Almorchones, Ladera de Mataelpino, El Jaralón, Pedriza, Hueco de Valdemartín, etc.), pasando algunas de ellas a formar parte del Parque Nacional Sierra de Guadarrama.